El auténtico problema del club: la forma de trabajar

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Los últimos días se trata la renovación de Ezequiel Garay casi como una cuestión de estado en el valencianismo. En cambio son pocos quienes ponen el foco en el auténtico problema que tiene el club.

Todo este tema es de una gravedad que va mucho más allá de mantener a un central de jerarquía en la zaga valencianista, o de hacerle una oferta por 1 o 2 años, o de ofrecerle esta cantidad o esta otra cantidad, o de aceptar una oferta a la primera o rechazarla y seguir negociando. Podríamos enredarnos en todo este maremagnum de fechas y cifras para tratar de esclarecer si se acerca más a la verdad lo comentado por Garay en su comunicado o lo aportado por el club en el suyo y en sus informaciones a la prensa, pero ya os advierto que en ningún caso llegaríamos al más mínimo entendimiento porque tras horas de debate seguiría siendo una palabra contra la otra.

¿Y qué palabra tendría más peso? ¿Tendría más peso la palabra de Anil Murthy? Para algunas personas parece que la versión que surge del club es dicha por propio “rat penat” del escudo, y por tanto la versión del club centenario va a misa. Para otras personas en cambio el presidente ya ha dado sobradas muestras de falta de respeto y sinceridad tanto en público como en privado, por tanto va a otorgarle poca credibilidad.

¿Tendría por tanto más peso la palabra de Ezequiel Garay? Para algunas personas es el mejor central que ha tenido el club en los últimos 4 años (cosa que, siendo sinceros, tampoco era muy complicada), y aporta la veteranía y la jerarquía que cualquier equipo necesita para ser mínimamente sólido en defensa. La prueba está en el rendimiento que ha dado la defensa valencianista en los últimos años cuando el argentino no ha estado disponible. Pero para otras personas Garay no es es más que un futbolista con demasiada edad y con un tristemente largo historial de lesiones en los últimos años, con especial hincapié en la última lesión de gravedad. Y por si ello no fuera suficiente, esas mismas personas tampoco ven solo al central sino más bien al “marido de Tamara Gorro”, y juzgan al argentino en función de lo que haga o diga su señora en las redes sociales, o en función de si participa o no en un vídeo cómico con su familia. En su derecho está esta gente, si quiere, de juzgar a un futbolista por lo que haga en casa con su señora.

Luego están personas que deciden otorgar parte de credibilidad a ambos, partiendo de que ninguno de los dos están diciendo la realidad absoluta porque cada cual lo comenta desde su visión. Evidentemente nadie está en posesión de la verdad absoluta, y cada persona puede otorgar mayor credibilidad a este o al otro, pero me gustaría no perder de vista una cosa. Algunos dicen que las informaciones que surgen desde el club deben ser “más verdaderas” que las de un futbolista porque “somos del Valencia Club de Fútbol”, y por tanto el club está por encima de cualquier futbolista o profesional contratado. ¿Pero quiénes transmiten dichas informaciones del club? ¿Seres venidos del Bar Torino en la Bajada de San Francisco desde 1919? ¿O son el propio “rat penat” del escudo dirigiéndose a la afición? Quienes redactan comunicados y dan informaciones del club a la prensa son personas físicas, son profesionales contratados por un máximo accionista, y no seres mágicos que solo pueden decir la verdad y nada más que la verdad. Esto es algo que cualquier persona debe tener claro. 

¿Pero entonces cuál es el auténtico problema que tiene el club? Pues no es el tema Garay, tampoco lo es el tema Ferran, ni el tema Guillamón, ni el tema Celades, ni el pasado tema Marcelino y Mateu, ni el tema Rodrigo, ni el tema Parejo, ni el tema de las lesiones, ni el tema Champions, ni el tema fichajes. El auténtico problema que tiene el club es la forma de trabajar que tiene el actual gabinete presidencial, en primera instancia, y más ampliamente la forma de dirigir el club desde la distancia por parte del máximo accionista. Por todos es sabida la forma de ser y de trabajar del presidente Anil Murthy y su equipo de trabajo, Sean Bai, Teo Swee Wei y Román Bellver. Obviamente habrá quienes se nieguen a ver la evidencia. Siempre ha habido gente que prefiere mirar hacia otro lado cuando una cosa queda fuera de su interés, pero por mucho que quede fuera de tu interés es algo que inevitablemente va a afectar y está afectando al rendimiento y a la imagen del club que todos nosotros amamos.

Algunos aficionados prefieren esperar a ver si la pelotita entra y entonces, si así sucede, apoyarán la actual forma de trabajar por parte del gabinete presidencial, pero si Rodrigo o Maxi no están acertados, o si Parejo falla un penalti decisivo, o si en defensa no estamos finos y encajamos demasiados goles entonces sí que puede ser grave y perjudicial la forma de trabajar de la directiva, ¿no? Pues ya les respondo yo: no. Una forma de trabajar no solo se basa en si la pelotita entra. Por supuesto todos deseamos que el equipo funcione y consiga objetivos, pero que los consiga no significa que en la directiva todo esté funcionando perfectamente. El ejemplo más claro lo tenemos en las históricas temporadas entre 1999 y 2004 en las que el club acumuló varios títulos y participaciones en Champions pero la situación económica era más que precaria.

En la actualidad no podemos en absoluto comparar aquellos éxitos con el rendimiento presente del club, pero lo que quiero dejar claro es que si la directiva está actuando mal es algo independiente a si el equipo de Celades funciona mejor o peor. ¿Y en qué está actuando mal? Pues no sé si a vosotros os pasa pero yo ya empiezo a echar de menos declaraciones y ruedas de prensa de gente del club. Antes existía la figura de Mateu Alemany, antes hubo ruedas de prensa de Suso García Pitarch, y más anteriormente de Amadeo Salvo, pero ahora las funciones de Alemany las ejerce Anil Murthy y limita mucho sus apariciones y declaraciones públicas.

¿Va a tener que responder Celades a todos los temas del club en las ruedas de prensa previas y posteriores a los partidos? ¿Va a hacer declaraciones y ruedas de prensa el Director de Fútbol, César Sánchez? ¿Va a hacer declaraciones Román Bellver, Sean Bai o Teo Swee Wei? ¿Van a respondernos cuestiones sobre el equipo, sobre el cuerpo técnico, sobre negociaciones, sobre el futuro, sobre objetivos del club, sobre planes A o B si no entramos a Champions, sobre la academia, sobre los abonos, sobre el futuro del estadio, sobre Bruselas, etc?

Sinceramente esto me parece más un “Valencia Club del Silencio” que un Valencia Club de Fútbol, y si haces preguntas o pides declaraciones muchos pasan a considerarte “enemigo del club” o un peón de una campaña orquestada contra el máximo accionista. ¿Me parece mal todo lo que hace Meriton? En absoluto, pero observo una forma de trabajar que daña y mucho al club, tanto en su imagen como en su relación con el aficionado, e incluso en la relación entre el club con los propios futbolistas y profesionales de la entidad. No es, por tanto, ninguna animadversión particular hacia Meriton ni hacia el máximo accionista ni tampoco hacia el actual presidente, sino una preocupación por un caldo de cultivo que se está formando (cada vez más caliente) dentro del propio club, y no solo con futbolistas (que también) sino con cuerpo técnico y demás empleados. Quien ahora no quiera verlo es posible que próximamente observe que no las críticas no llegaban por animadversión ni por campañas dirigidas contra nadie, sino que eran críticas bien fundadas y cargadas de preocupación por el club, por sus trabajadores y por la imagen del mismo. Lo malo es que cuando llegue ese momento quizás el caldo ya no esté caliente sino más bien hirviendo, y será demasiado tarde. Pero ya sabéis, valencianistas, es lo que hay.

 

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1 comentario en “El auténtico problema del club: la forma de trabajar

  1. Pues estoy bastante de acuerdo en todo. Y es una de las causas de las famosas trincheras. Que en cuanto opinas sobre algo te colocan en un bando y acabas harto. Así que sí. Dejando a un lado quien tiene razón o quien dice la verdad. La auténtica realidad es que el club lleva tiempo sin hacer las cosas bien. No todas, lógico. Pero es evidente que la imagen que transmiten no es la ideal para un club con nuestra grandeza. AMUNT!!!

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